Con la llegada del frío, es común preocuparnos por el cuidado de la piel o evitar resfriados, pero solemos olvidar cómo afecta a nuestra circulación. Si sufres de varices, seguramente te hayas preguntado cómo les afecta el frío.
¿Es mejor frío o calor para las varices?
Esta es una de las preguntas más frecuentes en consulta. Para comprenderlo, debemos saber cómo reaccionan nuestros vasos sanguíneos: el calor es un vasodilatador (ensancha las venas), lo que empeora la retención de líquidos y la pesadez. Por el contrario, el frío en nuestras piernas actúa como un vasoconstrictor natural, reduciendo la hinchazón o pesadez que producen las varices.
Al aplicar frío, las paredes de las venas se contraen, lo que facilita el retorno de la sangre hacia el corazón, reduciendo la inflamación. Por tanto, la respuesta es clara: el frío para las varices es un gran aliado terapéutico, mientras que las fuentes de calor directo (como estufas o braseros) son perjudiciales.
¿Las varices empeoran en invierno?
Como hemos visto, la sensación de frío ante las varices evita la dilatación de las venas, al contrario que pasa en verano. Sin embargo, muchos pacientes sienten que sus síntomas persisten o incluso empeoran. ¿Por qué ocurre esto? Principalmente por dos razones:
- El sedentarismo: con el mal tiempo, tendemos a movernos menos y pasar más tiempo sentados en el brasero u otras fuentes de calor.
- La ropa ajustada: el uso de pantalones muy ceñidos o zapatillas que comprimen el tobillo dificultan la circulación.
Consejos para cuidar las varices en invierno
La época de mayor preocupación por las varices es el verano, dado que se acentúan los síntomas de las mismas, además de que nuestras piernas se encuentran expuestas. Por ello, el invierno se convierte en la mejor oportunidad para tratar este problema:
- Evita el calor directo: evita la exposición directa a braseros, radiadores o chimeneas. El calor intenso dilata las venas, provocando la acumulación de sangre.
- Contraste térmico: tras una ducha caliente, aplica agua fría en las piernas de forma ascendente (desde el tobillo hacia el muslo).
- Mantente activo: caminar a lo largo del día y favorecer el movimiento de los músculos de las piernas es esencial para impulsar la sangre de vuelta al corazón.
- Hidratación y dieta: aumentar el consumo de agua y reducir la ingesta de sal ayudarán a evitar la retención de líquidos.
- Evita fumar o tomar alcohol.
Tratamientos recomendados para varices durante el invierno
El invierno es, sin lugar a dudas, la mejor época del año para tratar las varices. Los tratamientos requieren evitar la exposición solar directa y, en algunos casos, el uso de medias de compresión durante unos días, lo cual es más complicado de cumplir en verano.
- Escleroterapia con microespuma: es ideal para eliminar tanto varices de gran tamaño como arañas vasculares. En Clínica Ramos Cardiovascular utilizamos la técnica VARIXIO®, que permite resultados más rápidos y cómodos sin necesidad de cirugía.
- Ablación térmica por radiofrecuencia: este procedimiento utiliza calor controlado para sellar las venas enfermas. Se trata de una opción mínimamente invasiva, con una recuperación muy rápida y resultados excelentes, ya que actúa directamente sobre la pared de la vena sin necesidad de cirugía.
- Medias de compresión: ayudan a aliviar la pesadez, hinchazón y exposición solar. Son más cómodas de utilizar en invierno.
En Ramos Cardiovascular sabemos que cada paciente es diferente. Por eso, te ofrecemos una primera visita gratuita para evaluar el estado de tus venas y recomendarte el tratamientomás adecuado para ti. No esperes al verano para tratar tus varices, ponle solución en un momento más cómodo y favorable como es el invierno.



